La vida de un cristiano que se transformó en leyenda.
De un mártir que dió su vida por unir a los que se amaban en sagrado matrimonio, bajo las leyes de un déspota con la suma del poder en sus manos.
La fecha más creíble habla del año 197 como fecha de nacimiento de Valentín, ciudadano y obispo cristiano.
Decapitado por orden de Claudio III Emperador.
Así este hombre de fé unía a los cristianos, perseguidos por serlo, en un lazo indisoluble: el matrimonio. Aquí, los enamorados. Se le suma su amor a las flores y su aroma.
494 marca el año de su celebración, bajo la mano de un papa: Gelasio I.
Transcurridos los siglos, ya en la Edad Media se propagó la fe del hombre santo en monasterios de Inglaterra y Francia, ya había sido instalada la fe de los enamorados.
Un inglés Geoffrey Chaucer, poeta, eligió ese día como fecha porque en ese día las aves eligen su pareja, enlazando la simbología con el amor.
La fecha se difundió por otros países y reinos, pasando al pueblo que le fue agregando. sumando en sí: cartas, declaraciones, flores, y dulces.
Ya nadie o pocos, recuerdan que tras un bonito regalo, entre dos que se aman existe la entrega de un hombre dedicado a hacer el bien y unir a los que se aman.
Son quince siglos, donde el Amor con mayúsculas rinde sus mejores frutos y su advocación sugiere un amor cercano a lo sublime, por lo cual él mismo Valentín entregó su vida.
¡VIVA SAN VALENTÍN Y LOS ENAMORADOS!
















