Durante la primera quincena de marzo, distintas fechas de nuestro almanaque recuerdan figuras y hechos que, en conjunto, trazan el mapa de una nación que fue tomando forma en lo político, lo sanitario, lo cultural y lo científico.
La Junta de Estudios Históricos de Balvanera comparte estas efemérides como una invitación a recorrer ese tiempo fundacional. Organización política, salud pública, educación, teatro y medicina: dimensiones distintas de un mismo proyecto colectivo, construido casi siempre en simultáneo y muchas veces en medio de enormes dificultades, por hombres y mujeres que creyeron posible un país.
El 3 de marzo abre la serie con una figura que desafió todas las convenciones de su época. En esa fecha de 1816, las tropas comandadas por Juana Azurduy de Padilla vencieron a las fuerzas realistas en El Villar, en el Alto Perú. Su tropa estaba integrada por varias mujeres y doscientos indígenas armados con garrotes. (Museo Histórico Sarmiento) Azurduy lideraba a jinetes —muchas de ellas mujeres— enfrentando fuerzas que las superaban en número y en armamento. La victoria tuvo su recompensa: Belgrano la ascendió al rango de teniente coronel del Ejército, reconocimiento de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Murió en la pobreza y el olvido. Recién en 2009 fue ascendida post mortem a generala.
El 5 de marzo de 1854, el brigadier Justo José de Urquiza asumió como primer presidente de la Confederación Argentina, con Salvador María del Carril como vicepresidente. Era el intento más concreto hasta entonces de organizar institucionalmente a las provincias, luego de décadas de guerras civiles e inestabilidad. Urquiza había sido ya la figura central de la batalla de Caseros dos años antes, que puso fin al rosismo; ahora tomaba las riendas de un proyecto que, pese a sus enormes tensiones, sentaría las bases del Estado moderno.

El 6 de marzo, pero de 1863, nacía en La Rioja Joaquín V. González. Doctor en jurisprudencia, fue gobernador de su provincia, ministro del Interior de Julio Argentintonces Roca y ministro de Justicia e Instrucción Pública de Manuel Quintana. Su obra más duradera fue quizás la del campo educativo: en 1905, impulsó la nacionalización de la Universidad de La Plata y fue su primer rector. Esa institución lleva hoy su nombre.
El 7 de marzo de 1906 nacía en Santiago del Estero Ramón Carrillo. Médico neurocirujano, fue el primer ministro de Salud Pública de la Nación y uno de los arquitectos de la medicina social argentina del siglo XX. Combatió eficazmente el paludismo y promovió la instalación de puestos sanitarios en zonas de frontera que nunca habían tenido acceso a atención médica. Murió en Brasil el 10 de diciembre de 1956, lejos del país al que había dedicado su vida profesional.
El 8 de marzo aporta otra figura: Gregorio de Laferrere, nacido en Buenos Aires en 1867. Político y dramaturgo, es uno de los nombres fundamentales del teatro argentino. Sus obras —¡Jettatore!, Las de Barranco y Locos de Verano— supieron retratar con humor y agudeza la vida de la clase media porteña de su época. Murió en Buenos Aires el 30 de noviembre de 1913, dejando una marca indeleble en la escena nacional.
Finalmente, el 10 de marzo de 1813, en pleno proceso revolucionario, se creó en Buenos Aires el Instituto Médico Militar bajo la dirección del doctor Cosme Argerich. Médico de destacada trayectoria, Argerich había participado de las invasiones inglesas como oficial del segundo escuadrón de los Húsares de Pueyrredón; pero al comenzar las batallas, se volcó a la cirugía para atender a los heridos. El Instituto que dirigió fue una de las primeras instituciones médicas formales del país: un intento temprano de sistematizar la salud en la Argentina que estaba naciendo.

Política, ley, salud, teatro, medicina: cinco fechas que no conforman un listado sino una trama. Así fue construyéndose lo que hoy somos.Con información de la Junta de Estudios Históricos de Balvanera.















