miércoles, septiembre 9 2026

⚗️ De la bolsa de plástico al tanque de nafta: el experimento de una escuela técnica

Estudiantes de 4° año de la Escuela de Educación Técnica N° 5 «Dos de Abril», de Temperley, lograron transformar residuos plásticos en petróleo mediante pirólisis térmica, un proceso que ya sirvió para poner en marcha el motor de una moto y que apunta a convertirse en una planta piloto municipal.

En Temperley, un grupo de estudiantes de Electromecánica encontró una respuesta posible a uno de los grandes problemas ambientales de la actualidad: qué hacer con el plástico que no se puede reciclar de forma mecánica. El proyecto se llama «PP Argento» (Petróleo Pirolítico Argento) y consiste en aplicar pirólisis térmica anóxica —altas temperaturas sin oxígeno— para romper las cadenas moleculares del plástico y convertirlo en combustible.

La idea nació de una inquietud de Simón Shurt, un exalumno de la escuela, que en 2025 le preguntó a Pablo Enjo, profesor de Reconocimiento de los Materiales y de Química, si era posible «hacer petróleo a partir de la basura plástica». Enjo, junto con Antonio Cuella, profesor de Electromecánica, investigó el tema y concluyó que la pirólisis térmica era el camino técnico correcto. Así, sumaron a los estudiantes de 4° año de esa especialidad, que ya cuentan con herramientas de taller, mecanizado de precisión, soldadura y cálculo para pasar de un diseño de laboratorio a un prototipo real.

Un ensayo con temperaturas de 500 grados

El primer reactor tardó un mes en construirse, y el primer ensayo no salió como estaba previsto: la temperatura trepó a más de 520°C, se solidificaron ceras por un craqueo incompleto y falló una junta de caucho. Ante esa contingencia, Enjo detuvo la experiencia bajo protocolo de seguridad y convirtió el problema en una instancia de aprendizaje: los propios estudiantes analizaron la falla, rediseñaron el equipo, fabricaron una tapa maciza de aluminio en el torno, instalaron un cierre con 12 pasadores roscados y calibraron la válvula de alivio. Según explicó el docente, la seguridad en el taller no se negocia: él garantiza el perímetro (elementos de protección, extintores, ventilación), mientras los chicos toman las decisiones sobre el rediseño mecánico. El objetivo pedagógico, remarcó, es que el error técnico no se castigue sino que se analice como un dato que marca los límites del sistema.

El sistema ya logró poner en marcha el motor de una moto de 150 cc con la nafta obtenida, y en el laboratorio lograron reducir a cero el costo energético del reactor a pequeña escala. Entre los productos que se pueden extraer del proceso figuran nafta, diésel ecológico y una fracción gaseosa que podría distribuirse en garrafas sociales para comedores comunitarios o reutilizarse para alimentar el propio reactor. De manera teórica, el equipo también identificó la posibilidad de obtener hexano, un insumo valioso para la agricultura y la industria de aceites comestibles.

La materia prima llegó, en una primera instancia, de una donación de la empresa Ivess: cerca de 200 kilos de retazos de film de polietileno de baja densidad y tapas de polipropileno. Con ese antecedente, la escuela ya presentó formalmente ante el Municipio de Lomas de Zamora una propuesta para instalar una planta piloto descentralizada, y hubo primeros acercamientos con las autoridades locales.

No es la primera vez que el equipo de Enjo se destaca: en 2025 lideró el proyecto «Tu chatarra es oro puro», que permitió recuperar oro de placas de circuitos electrónicos mediante hidrometalurgia y reutilizar el plástico sobrante en ladrillos ecológicos. Esa iniciativa ganó el Primer Concurso de Innovación en Comunidad de Lomas de Zamora, llegó a la Feria Provincial de Ciencias y fue reconocida por el Senado de la Nación.Ahora, «PP Argento» se presentará en la próxima Feria Distrital de Educación, Arte, Ciencia y Tecnología, y el equipo también está anotado en el Concurso de Innovación Tecnológica local y en el Premio Zayed a la Sostenibilidad, una instancia internacional.

La mirada puesta afuera

El equipo tomó como referencia experiencias de países como Alemania, Japón y los Países Bajos, donde la pirólisis ya se aplica comercialmente para tratar plástico no reciclable, y mantuvo intercambios con una planta española y con empresas locales que trabajan a baja escala. Según Enjo, si el proyecto avanza, Lomas de Zamora podría convertirse en el primer municipio de Latinoamérica con una planta de este tipo.Detrás del proyecto también está el trabajo articulado de la escuela: el acompañamiento del director, Sandro Amiel, el aporte económico de la Cooperadora para comprar materiales, y otros docentes como Javier Márquez. Para Enjo, la clave está en construir una cultura institucional donde la tecnología sea vista como herramienta de desarrollo local, algo que —según remarcó— motiva a los estudiantes más chicos cuando ven a los mayores presentar sus proyectos ante organismos científicos y gubernamentales.

Fuente consultada: infobae.com

bax

MÁS NOTICIAS

Eco Feria Ofelia en Colegiales

Más servicios en tu barrio en Núñez, Chacarita y otros barrios

Colegiales cumple 163 años y lo festeja a pura comunidad

La Legislatura Porteña aprobó una ley que beneficia a los Clubes de Barrio

Frío intenso: recomendaciones para enfrentar las bajas temperaturas

Vuelve VECINE, Festival de cine de Villa Crespo

Legis CABA
La Chacrita
Estadísticas
Sol de Tokio
8 esquinas
AMVCABA
Gu trajes
Central repuestos
Convex vidriería
Tecnoserv electrónica
Siglo nuevo